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domingo, 20 de octubre de 2019

12 DÍAS DE PARO DEL PUEBLO UNA VICTORIA DE LOS TRABAJADORES, CAMPESINOS E INDIGENAS DEL ECUADOR

12 DÍAS DE PARO DEL PUEBLO UNA VICTORIA DE LOS TRABAJADORES, CAMPESINOS E INDIGENAS DEL ECUADOR

Las jornadas de octubre, donde se desarrolló una heroica Huelga General que estuvo acompañada de un gran Levantamiento Indígena fueron el resultado de un trabajo disciplinado, organizado y consciente de las organizaciones de trabajadores, populares y revolucionarias realizado durante la lucha contra el gobierno neoliberal de Moreno y contra el Correato de la década anterior.
La elevación de los precios del petróleo, permitió que ingresen al Ecuador una gran cantidad de capitales que se concentraron en las grandes ciudades, fundamentalmente en Quito, ciudad que desde el año 2000 viene creciendo concentrando una gran cantidad de población que proviene del campo, de las otras regiones, de otras ciudades de la sierra, e  incluso de otros países, población que se integra a la fuerza de trabajo obrera en condición de trabajadores informales, ocasionales, desempleados, trabajadores de la construcción, del hogar, semi-proletariado, etc. Es decir, se conforma una inmensa capa de la clase trabajadora pero que reviste nuevas características que la diferencian de los obreros del siglo pasado.
Los procesos de modernización forzada de nuestras sociedades nunca han considerado el desarrollo del mundo rural desde una perspectiva de fortalecer el agro, por el contrario, lo han destruido dejando en una pobreza estacionaria a las masas campesinas. Los pueblos indígenas han sido duramente golpeados por este proceso, viendo a la agricultura quedar reducida a la producción para el autosustento, y obligando a los jóvenes indígenas y campesinos a migrar a las ciudades a trabajar en las condiciones anteriormente descritas, en un lento proceso de despoblamiento del campo.
La imposición de las “recetas” del FMI llevada a cabo por el régimen de Moreno, ha llevado a que a lo largo de estos tres años se endurezcan de manera dramática las condiciones de vida del pueblo ecuatoriano, elevando la tasa de desempleo, generando inflación, aumentando las tasas de pobreza, los índices de delincuencia, la migración forzada de campesinos, etc., este deterioro creciente de las condiciones de vida de los trabajadores, campesinos y sectores populares, ha generado un descontento generalizado, al que se le suma la rabia por el aparecimiento de constantes casos de corrupción, la impunidad, la ineptitud estatal, el cinismo y la demagogia.
Es por esto que, para inicios de octubre de 2019 cuando el gobierno anunció el decreto 883 que contemplaba la eliminación del histórico subsidio a la gasolina “extra” además de una serie de reformas anti- trabajadores que contemplaban, reducción de salarios, reducción de vacaciones, reducción de las jubilaciones, etc., se dieron las condiciones subjetivas para que el llamado a Huelga General tenga una acogida nacional y permita un levantamiento general de las masas empobrecidas.
Las jornadas se inician el jueves 3, con un paro de transportistas que cerca la ciudad de Quito, los estudiantes universitarios salen a las calles, y la protesta se nutre de la población trabajadora de la ciudad, que avanza en multitudinarias marchas hasta cercar el Centro Histórico de la ciudad buscando entrar a Carondelet. El régimen neoliberal se ve impactado por la dimensión de la protesta que alcanza a todo el país y se ve obligado a decretar el Estado de Excepción en todo el territorio nacional. El decreto fracasa y el viernes vuelve a generarse una movilización masiva en la ciudad, donde los trabajadores vuelven a ocupar las calles del Centro de Quito, comienzan las primeras movilizaciones en las comunidades indígenas y el gobierno desata la brutalidad de la violencia represiva, se vive una jornada donde las detenciones alcanzarían el centenar de personas.
Para el sábado se anuncia el levantamiento indígena, las organizaciones de trabajadores de la ciudad aprovechan el fin de semana para preparar las movilizaciones, y para el domingo en la noche, las masas indígenas han tomado las principales carreteras de la Sierra, y han comenzado a ingresar en la ciudad de Quito, concentrándose en la zona Centro Norte de la ciudad, haciendo epicentro en la Casa de la Cultura y el Parque de “El Arbolito”.
El lunes comienzan las movilizaciones indígenas, y el presidente Moreno abandona Quito, escapando a la ciudad de Guayaquil, donde será recibido por la rancia, racista y retrógrada burguesía social- cristiana. Las movilizaciones avanzan sobre el Centro Histórico, pero al carecer de una organización solo llegan a chocar contra los cercos policiales y son repelidas en varios momentos del día. Los trabajadores marchan también y comienzan a concentrar su accionar en los barrios de la ciudad. La semana continúa con la misma dinámica, el día miércoles, el día decretado para la Huelga General se producen los topes más altos de enfrentamiento, y será el día donde se producen las muertes de varios manifestantes, el jueves las tensiones bajan, se realizan homenajes a los fallecidos, marchas de trabajadores, y se anuncia la llegada de contingentes indígenas del Oriente. 

El día viernes la lucha vuelve a elevarse, al ser feriado, los trabajadores de los barrios de Quito comienzan a llegar en masas desde sus barrios al parque de El Arbolito, en la mañana hacen su aparecimiento en las marchas los indígenas del Oriente, y en la tarde la vanguardia es asumida por los pobladores de la ciudad, la lucha alcanza nuevos niveles, la policía desarrolla una trampa permitiendo a las mujeres indígenas acercarse a la Asamblea fingiendo una tregua para luego reprimirlas salvajemente. Esto eleva la ira de los manifestantes que comienzan a construir barricadas en torno al parque terminando el día con la policía contra la pared incapaz de repeler a los manifestantes.
El sábado tras conocerse en los barrios de la ciudad la criminalidad de la policía la lucha inicia desde muy temprano, los contingentes de trabajadores ocupan la zona desde la mañana, generan un contingente popular con los indígenas que luchaban en primera fila, la Asamblea Nacional se ve cercada en varios puntos, la organización de la lucha sostiene la manifestación frente a la brutalidad policial, las masas no retroceden, se alcanza un estado pre- insurreccional y los barrios de la ciudad se encuentran totalmente tomados por los contingentes populares. El gobierno asustado utiliza el confuso y sospechoso incendio de la Contraloría, para decretar Toque de Queda desde las 15h00 y militarizar la ciudad, lo que le permite desatar una brutal represión sobre los trabajadores e indígenas, dejando decenas de detenidos, cientos de heridos, muertos e intentando generar un estado de terror en la ciudad. El terror fracasó y por la noche los barrios de la ciudad desarrollaron un estruendoso “cacerolazo”, que le demostró a Moreno que el pueblo no caía en sus amenazas y terrorismo.
La clase obrera surgida a raíz del incremento de los precios del petróleo apareció en estos días de lucha. La llegada a Quito de las masas indígenas potenció el paro iniciado el jueves y permitió que esta nueva población obrera realice su ingreso en la historia como la nueva vanguardia de la lucha. Uno de los problemas históricamente descritos en el pensamiento de la revolución ecuatoriana ha sido el de la “pequeña clase obrera nacional”, pero esta circunstancia ha cambiado radicalmente, Quito, las grandes ciudades del país, incluso las zonas rurales, hoy por hoy están repletas de clase obrera. Los campesinos de antes, hoy son obreros asalariados, los barrios están poblados por trabajadores, el potencial revolucionario del pueblo ecuatoriano se incrementa por la presencia de una nueva clase en la cual las relaciones capitalistas se comienzan a suprimir para generar nuevas relaciones sociales, en una masa trabajadora que ha comenzado a proletarizarse, a convertirse en clase para sí.
El día domingo se anunció la negociación, y para la noche el gobierno en una jugada política decide negociar solamente con la dirigencia indígena que se había posicionado en los medios de comunicación como la única fuerza del paro, cayendo en esta estratagema se excluyó a los trabajadores del proceso, y se terminó por una ambigua derogatoria del decreto 883, en términos de redacción de un nuevo decreto que contemple ya no la eliminación, sino la focalización del subsidio, y se dejó en oscuridad el tema de las leyes anti- trabajadores, pero que bastó para que la CONAIE se retire de la ciudad de Quito terminando con el levantamiento y con el Paro, en una resolución que permitió que al día siguiente el régimen golpeado se lance de manera fascista a encarcelar a dirigentes populares, a lanzar acusaciones sobre todos los participantes en el paro, a que la prensa nacional desate una ola de calumnias a diestra y siniestra y se siembre en el país una ola de terror estatal que pesa sobre todas las organizaciones populares y revolucionarias, incluidos los mismos dirigentes indígenas que asistieron al “diálogo”, y que han anunciado que serán candidatos en las próximas elecciones.
Al no existir una dirección revolucionaria y proletaria del proceso, el Paro del Pueblo no alcanzó sus objetivos políticos inmediatos, en la práctica a corto plazo se terminó afirmando el régimen neoliberal, manteniendo los acuerdos con el FMI, sosteniendo la política anti- trabajadora del gobierno, desatando el terrorismo burgués sobre los luchadores populares y criminalizando la protesta social. Sin embargo, lo que sí alcanzó fue la unidad cada vez más extensa de los sectores populares más allá de las dirigencias que no supieron responder ante las expectativas que la historia puso sobre ellos, y permitiendo que emerjan al calor de las barricadas nuevas propuestas organizativas, revolucionarias, clasistas, proletarias con capacidad de crecimiento en torno a este despertar y bautizo de este nuevo tipo de clase trabajadora nacional.
Quedó claro que es necesario desplegar el trabajo organizativo, en base a organizaciones populares con las masas de clase trabajadora que se asienta en los barrios de las ciudades. Esta clase trabajadora ya no se encuentra concentrada en la fábrica o en los sectores públicos, es una masa que se encuentra desplegada por la ciudad, pero que se concentra en los barrios, en las poblaciones, y que en este lugar es hacia donde se debe dirigir el trabajo organizativo. La construcción de poder popular debe organizar, disciplinar y orientar a este nuevo y potente proletariado que se bautizó a sangre y fuego en las jornadas de octubre.
Es también indudable el potencial de la Comuna Indígena. La potencia del Levantamiento no radicó en la dirigencia que terminó por entrar en la mesa de negociaciones como la prensa burguesa pretende imponer, sino en la fuerte y ancestral organización de la Comuna. Mariátegui, ya anticipó este potencial y quedó demostrado en el paro, las acciones de bloqueo, toma de instalaciones, solidaridad, y los contingentes que marcharon sobre Quito, fueron organizados desde las Comunas, además gran parte de los participantes son indígenas que se han proletarizado en el trabajo asalariado, y que ahora han convertido a las Comunas en verdaderas bases de poder popular, es necesario que las organizaciones revolucionarias encadenen las comunas en un proceso revolucionario orgánico.
Finalmente queda clara la necesidad de una vanguardia revolucionaria. El proletariado del campo y la ciudad está construyendo su organización, ya no puede depender más de la pequeña burguesía rural, ni de organizaciones que no pueden ponerse a la altura ante el despertar de las masas. Es necesario que esta fuerza que está despertando constituya su propia organización que tenga como premisa de lucha esto que se demostró en las jornadas de octubre, que el pueblo ecuatoriano, ya no está para negociar con gobiernos burgueses, ya no está para caer en el engaño del diálogo, tampoco para conformarse con solamente “botar presidentes” y menos para servir en el juego de la democracia burguesa, el pueblo ecuatoriano, las clases populares, la nueva clase obrera del campo y la ciudad están, quizá por primera vez en la historia de este país, en condiciones objetivas y subjetivas de hacerse con el Poder, de construir un auténtico Gobierno Popular, y solo quienes estén dispuestos a ponerse a esa altura, serán las organizaciones que merezcan llamarse, Vanguardia.

MOVIMIENTO GUEVARISTA “TIERRA Y LIBERTAD”

lunes, 30 de septiembre de 2019

RECHAZO AL PAQUETAZO DEL LACAYO MORENO



RECHAZO AL PAQUETAZO DEL LACAYO MORENO

Después de trece años de gobierno de Alianza País el Ecuador se encuentra en una grave bancarrota, por más de una década se han saqueado las arcas públicas, se ha enriquecidos a las burguesías criollas, se ha permitido que los bancos hagan su festín con el dinero de los ecuatorianos y se ha enajenado el país al Imperialismo. Hoy el gobierno neoliberal de Moreno, cumpliendo de manera lacayezca los mandatos del FMI está preparándose para descargar sobre las espaldas del pueblo ecuatoriano la crisis que su gobierno provocó.

El Movimiento Guevarista “Tierra y Libertad” rechaza de manera tajante el paquetazo anunciado por el títere Solenholzner para este 3 de octubre. Consideramos infame que se llame al pueblo a la “comprensión” cuando se ha perdonado 4000 millones de deuda de los bancos, se ha permitido la evasión de impuestos, se ha despedido a miles de trabajadores y la corrupción campea por el Estado.

La lucha contra el gobierno neoliberal, las burguesías criollas y el Imperialismo ya ha empezado, las organizaciones revolucionarias y populares hemos estado en las calles a lo largo de estos tres años, los pueblos y comunidades del Austro, Bolívar, Pastaza, Imbabura, etc. han estado luchando contra la minería, el pueblo carchense lleva una semana en un heroico paro provincial, procesos que marcan el camino de la lucha popular y son ejemplo para todos los ecuatorianos.

Llamamos a nuestros frentes, nuestras bases, y nuestros simpatizantes a rechazar en acciones concretas las medidas anunciadas por el gobierno neoliberal. Tenemos una amplia experiencia al respecto, durante los noventas fuimos capaces de derrocar a tres presidentes en menos de diez años, y tenemos la convicción de que el pueblo ecuatoriano tiene un rechazo estructural al neoliberalismo, y que si este no se ha podido instalar en el país en su totalidad, es porque el pueblo lo ha derrotado en las calles en cientos de jornadas de lucha.

Hacemos una vez más un llamado a la unidad de las fuerzas de izquierda, a los proyectos revolucionarios y progresistas de la sociedad ecuatoriana ya que unidos en frentes de resistencia es la clave para vencer una vez más al neoliberalismo.


¡Sacudiremos el campo y la ciudad para frenar a Moreno y sus lacayos!

¡Tomaremos las calles una vez más para derrotar al neoliberalismo!

¡La unidad de las clases populares es la táctica correcta para alcanzar un gobierno obrero, campesino y popular!

¡Con la fuerza de los trabajadores, romper las leyes de los explotadores!

¡Basta ya de conciliar, es la hora de luchar!

¡Ya no basta con marchar, hay que organizar la lucha popular!

¡Hacia la Huelga General Unitaria!


MOVIMIENTO GUEVARISTA “TIERRA Y LIBERTAD”



jueves, 15 de agosto de 2019

FRENAR AL NEOLIBERALISMO, REQUIERE MEMORIA HISTÓRICA


FRENAR AL NEOLIBERALISMO, 

REQUIERE MEMORIA HISTÓRICA

El devenir reaccionario del gobierno de Alianza País ha terminado de implantar en el Ecuador el peor formato del modelo neoliberal, el mismo que fracasó en los años 80 y 90, y que ha hundido a sociedades como la argentina o la griega en la peor de las miserias, crisis y recesión. Los años del gobierno de Moreno han implicado una reorganización de la dominación burguesa en manos de Grupo Nobis a nivel interno, y a nivel exterior la reintroducción de los intereses y control político del Imperialismo Norteamericano.

 El capitalismo actual y las élites que controlar la riqueza en el mundo, agotados por la crisis de sobreproducción, han determinado que en Latinoamérica se vuelvan a implementar las peores prácticas del neoliberalismo que es garantía de crisis y destrucción de las sociedades donde se implanta. Siguiendo con el guion establecido, el Ecuador ha adquirido millonarias deudas con el FMI, el Banco Mundial y el BID a cambio de implementar de manera torpe y salvaje todas las recetas que han fracasado en el mundo, en América Latina y en el país mismo.
En dos años de gobierno, Moreno ha destruido el Estado, y este proceso ha sido llevado a cabo con el despido de miles de servidores públicos, mientras que se han conservado a las burocracias doradas intactas (cuyos puestos generalmente han sido obtenidos mediante tráfico de influencias, cuotas políticas o nepotismo), esto ha generado tasas de desempleo de más del 50% de la población laboralmente activa, al mismo tiempo que se ha incrementado el gasto estatal más que en ningún otro gobierno anterior. Esto implica que la burocracia morenista gasta más recursos del Estado que todos los servidores públicos despedidos.
Los sectores más afectados, como dictan las políticas neoliberales, son las áreas de salud y educación, que han visto despedidos a gran cantidad de trabajadores, docentes, y servidores públicos; el plan neoliberal tiene como objetivo la privatización de la educación y la salud, la destrucción deliberada de la educación y la salud pública, se han venido despidiendo a los trabajadores de la salud, y se han anunciado despidos masivos de profesores, así como la posibilidad de “concesionar” las escuelas públicas.
Las áreas estratégicas están siendo privatizadas, con la fórmula de la concesión se quiere enajenar la telefonía pública, las empresas eléctricas, las petroleras estatales, se ha mentido a la opinión pública respecto a supuestas crisis en las mismas para justificar los procesos de privatización, y es tan mezquino el régimen, que con la fórmula de la concesión son regaladas a grupos privados, puesto que las empresas privadas reciben de manera gratuita empresas millonarias, sin invertir un solo centavo, y el dinero obtenido queda en manos de las burguesías o de plano se va a los EEUU.
Uno de los objetivos fundamentales de las políticas neoliberales es el IESS. Los acuerdos de créditos implican la desaparición del Seguro Social, para lo cual de manera intencionada se ha llevado a una crisis de todo el sistema.  El gobierno ha metido su mano en el IESS, dando espacio en el directorio a los empresarios y expulsando del mismo a los verdaderos dueños que son los trabajadores. Los ahorros de los afiliados han sido la caja chicha de todos los gobiernos de las últimas décadas, se ha boicoteado intencionalmente el BIESS, y se ha manejado de manera irresponsable los fondos de la seguridad social, enriqueciendo a las clínicas privadas y deteriorando las redes de atención del IESS.
Se han venido eliminando los subsidios a la gasolina y el gas de uso doméstico, se busca quitar a los ecuatorianos el derecho a que en un país petrolero se conserve un beneficio que evita que la inflación se dispare. Se anunció que la gasolina super iba a estar regulada por la oferta y la demanda, sin embargo, observamos que, aunque la demanda se redujo, el precio se incremente mes tras mes, lo que implica que lo único que busca el régimen y las empresas de combustibles es incrementar el precio de la gasolina.
Los créditos además se han perdido en la corrupción y los intereses de la burguesía, para muestra de esto, el régimen no puede pagar las deudas que mantiene con los jubilados, pero si condonó la deuda de la evasión de impuestos a los bancos privados, e invirtió los créditos solicitados al BID en el Banco de Guayaquil y la UDLA.
El pueblo ecuatoriano sabe lo que es el neoliberalismo, se ha venido intentando aplicar en el Ecuador los últimos cuarenta años, y hoy el gobierno de Moreno, busca implementar de manera brutal todas las medidas de las últimas décadas. ¿Cómo evitó el pueblo ecuatoriano que el neoliberalismo destruya totalmente el Ecuador?, luchando en las calles, desde el regreso a la democracia los sindicatos, el Movimiento Indígena, las organizaciones revolucionarias enfrentaron en huelgas, paros, lucha callejera, insurgencia, levantamientos a los intentos de implantar el neoliberalismo.
En el año 83 se frenaron los intentos de implantar el neoliberalismo con sendas huelgas generales que paralizaron el país, los gobiernos de Febres Cordero y Borja no pudieron implantar el neoliberalismo por la respuesta insurgente de los jóvenes revolucionarios. Durán Ballén no pudo culminar la “modernización” porque el primer levantamiento indígena lo paró y derrotó. El pueblo ecuatoriano derrocó a Bucaram cuando intentó lo mismo. En la peor época del neoliberalismo, bajo el gobierno de Mahuad, un gran levantamiento general puso un freno a las políticas y derrocó al mencionado gobernante, igual suerte corrió Gutiérrez, y el correato terminó derrotado por las grandes movilizaciones del 2014.
La única razón por la cual el Ecuador tiene educación pública, salud pública, seguro social, subsidios, es porque supimos pelear en las calles en cientos de jornadas épicas y gloriosas. Hoy Moreno no es más que un títere de la burguesía criolla y el Imperialismo, que obedece servilmente las instrucciones de sus verdaderos amos, y está dejando la “mesa servida” para la llegada de la derecha más reaccionaria al poder, y por lo tanto es necesario que el pueblo ecuatoriano recupere su memoria histórica.
La lucha revolucionaria no empezó ayer, tiene una larga historia de la cual somos hijos y herederos, hemos recorrido las luchas históricas y hoy nos alistamos a continuarlas, este proceso que hemos sostenido los últimos cuarenta años se ve renovado por la necesidad de frenar al títere Moreno, a la burguesía y al Imperialismo. Sabemos que el cambio social no vendrá de ningún gobierno, que todos ellos responden a los intereses de diferentes sectores burgueses y diferentes imperialismos, hoy más que nunca es claro que si queremos defender la educación pública, la salud pública, el seguro social, los subsidios, y construir una sociedad justa, es necesario construir poder popular, luchar por la liberación nacional y desarrollar nuestro socialismo.

¡Basta ya de conciliar, es la hora de luchar!
¡Preparar la Huelga General Unitaria!
¡Solo la lucha unitaria de las clases populares frenará el neoliberalismo!
¡El pueblo ecuatoriano recupera su memoria histórica!
¡Lucha por la Construcción de Poder Popular, la Liberación Nacional y el Socialismo!


MOVIMIENTO GUEVARISTA TIERRA Y LIBERTAD






miércoles, 19 de septiembre de 2018

PRONUNCIAMIENTO


PRONUNCIAMIENTO

PARA ENFRENTAR AL GOBIERNO NEOLIBERAL DE MORENO

El gobierno de Moreno es la continuación reaccionaria del correato. Ha constituido un reacomodo de las clases dominantes para generar un nuevo reparto del país entre las familias burguesas que concentran en sus manos los medios de producción, las riquezas y el poder político. Es clara la filiación de Moreno con grupo NOBIS y que esta corporación son los verdaderos gobernantes del país. 


Bajo esta condición han decidido re- implantar en el país las viejas y caducas fórmulas neoliberales que en los años 80 y 90 condujeron al Ecuador a una grave crisis que quebró la economía nacional, dolarizó nuestra sociedad, generó el feriado bancario y empobreció a amplios sectores de nuestra sociedad. Estas medidas son la “sucretización” de la deuda expresada en la condonación de las multas y deudas a la banca mafiosa, haciendo que todos los ecuatorianos paguemos la ineptitud y corrupción de los bancos nacionales, la eliminación de los subsidios, la privatización, despidos masivos de servidores públicos y una política de endeudamiento con los criminales organismos internacionales de crédito.

En el aspecto internacional el gobierno de Moreno ha reforzado la sumisión del Estado ecuatoriano al Imperialismo Gringo, con préstamos, tratados de comercio, políticas xenófobas que promueven conflictos étnicos y fratricidas, pero fundamentalmente con políticas regionales y con la re introducción de fuerzas militares al país, generando supuestas alianzas de cooperación que en realidad no son otra cosa que nuevas bases militares, re- colonización y políticas fratricidas y guerreristas propias de los criminales gringos. 

El “paquetazo” del gobierno de Moreno es un atentado contra los intereses populares, es implantar en el país políticas que fracasaron en todo el mundo, pero principalmente que fracasaron en el Ecuador y que nos condujeron a la crisis más grave de nuestra historia que expulsó del país a dos millones de trabajadores que fueron forzados a emigrar a los centros del capital escapando de la crisis generada. 

La sumisión de Moreno con el Imperialismo Yankee es un crimen contra los pueblos del continente y contra los pueblos del mundo que sufren la criminalidad y rapiña de los gringos.
El gobierno de la burguesía ha conducido al Ecuador a la crisis, a un Estado donde se cometen delitos a diario, donde la droga dirige la economía, donde las personas desaparecen en redes de tráfico de personas y órganos con total impunidad, el capitalismo no es viable en el Ecuador, la historia lo demuestra todos los días.

En función de esto, el Movimiento Guevarista Tierra y Libertad, la Juventud Guevarista del Ecuador, el Colectivo de Educación Popular Lorenza Avemañay (CEPLA), la FENACOMI-APP, la Cooperativa de Vivienda Popular Tránsito Amaguaña, el Frente Campesino-indígena Dolores Cacuango, se suman a las movilizaciones de los trabajadores contra el gobierno de Moreno y sus políticas neoliberales, llamando a sus bases a combatir en las calles, campos, barrios, colegios y universidades a la canalla gobernante. 

Rechaza y se declara en movilización permanente contra la reintroducción del imperialismo gringo y sus bases militares en el país.


Rechaza toda política y práctica fratricida, xenófoba y fascista.
Promueve la unidad de las clases populares, y rechaza toda práctica divisionista y sectaria.

¡Sembrando conciencia para cosechar Revolución!
¡Unidad de las clases populares contra el Neoliberalismo y el Imperialismo!